miércoles, 22 de septiembre de 2010

CONFIEP acusa al presidente regional de hacer un juego político con oposición a proyecto Majes Siguas II

Ideeleradio.- El presidente regional del Cusco, Hugo Gonzales hace su propio “juego político” al oponerse al proyecto hídrico Majes-Siguas II afectando el futuro de la población y el desarrollo de la región, manifestó el titular de la Confederación Nacional de Instituciones Empresariales Privadas [Confiep], Ricardo Briceño.

“Estuve con el presidente regional del Cusco [Hugo Gonzales] hace 4 meses donde él garantizaba y decía que era promotor de las inversiones en la región y después nos enteramos que su propio gobierno regional había emitido una resolución con la cual se suspendía las exploraciones mineras. Entonces el presidente regional del Cusco está lleno de contradicciones. Está haciendo un juego político y es lamentable que esté jugando con el futuro de la gente, con el desarrollo e las regiones por cuestiones de puro tinte político”, señaló en diálogo con el programa “No Hay Derecho” de Ideeleradio.

Autoridades deben asumir su rol
Briceño Villena, refirió que la autoridades deberían asumir su función de ser representantes de la población y no permitir a los Frentes de Defensa, ni los Comités de Lucha promuevan enfrentamientos o protestas.

“Las autoridades deben asumir sus funciones con la población y no que los Frentes de Defensa y los Comités de Lucha sustituyan a las autoridades oficialmente elegidas. ¿Entonces para que vamos a elecciones? Un juez de un distrito del Cusco no puede ir en contra del beneficio de cientos de miles de personas de la región”, refirió.

El titular de la Confiep dijo además que las protestas se originan porque la población se siente atemorizada ante los pequeños grupos que amenazan y chantajean.

“El Cusco no está paralizado, está atemorizado. En el Cusco no hay un muerto, hay cien mil muertos de miedo. La gente tiene temor porque las protestas que se hacen no son pacíficas. Son grupos pequeños que atemorizan a la población, que las chantajean, que las amenazan para que no vayan a trabajar. Esto, que puede ser una protesta legítima, ha pasado a un ambiente totalmente diferente de hacer protestas y no hacer propuestas”, indicó.